Ningún contorno de ojos me suavizaba las ojeras hasta que probé esta recomendación de una dermatóloga
Nunca he creído con fervor en las cremas para el contorno de ojos. Ni siquiera cuando mi falta de constancia con este cosmético me delató en pleno tratamiento en cabina, cuando la facialista que me trataba me dijo sin rodeos que se notaba que no lo usaba. “Tienes que utilizar crema en el contorno de ojos. Se nota que te cuidas muchísimo la piel del rostro, el cuello y el escote, pero no esta zona”, me dijo rotunda. Desde entonces he tenido escarceos con varios productos específicos que he usado con poca regularidad, entre otras cosas porque, o bien no obtenía resultados (es lo que pasa si no eres constante), o bien terminaban irritando la zona por la sensibilidad de esa piel, mucho más fina y con menos glándulas sebáceas que la del resto del rostro. Pero todo esto ha empezado a cambiar –tanto la constancia de uso como los resultados a la hora de suavizar mis ojeras– desde que pongo en práctica esta recomendación de la dermatóloga Natalia Jiménez. La descubrí en la presentación de la nueva línea Collagen Bank de Neutrogena, la centenaria marca de farmacia que inventó la crema de manos más famosa del mundo. La dermatóloga insistió en que los productos para el contorno de ojos deben aplicarse siempre justo después de la limpieza y antes de la hidratación. Y mientras lo decía, pude comprobar que otra experta en la materia, la farmacéutica Marta Masi, asentía con la cabeza al oír esta recomendación. “Totalmente cierto, es muy importante”, añadía Masi.
Siguiendo este orden se consiguen mejores resultados por varios motivos. “El hecho de aplicar el contorno de ojos inmediatamente después de la limpieza de la piel permite que esa zona con piel más delicada que el resto de la cara reciba un tratamiento cosmético específico y no se vea afectada por activos a concentraciones más elevadas como los que utilizamos en el resto de la superficie facial”, explica Jiménez. Digamos que al usarlo primero se consigue una especie de efecto barrera en la zona que impide que los activos de los tratamientos posteriores puedan penetrar e irritar la piel (sobre todo si usamos activos más irritantes como vitamina C o retinol). Y al conseguir esto se logra, no solo una mayor penetración de los activos del contorno de ojos, sino también se fomenta la constancia de uso, ya que si no se irrita la zona hay menos excusas para no usarlo (y ya se sabe, el cosmético más efectivo es el que se usa).
La mejor forma de aplicar el contorno, según una dermatóloga
La efectividad de los cosméticos también va a depender de su forma de uso. Y en el caso concreto del contorno de ojos, la forma de aplicación marca la diferencia porque hablamos de un área muy sensible. La doctora Jiménez aconseja usar una cantidad de producto equivalente a un granito de arroz para cada contorno de ojos. A la hora de extenderlo es fundamental hacerlo a toques suaves, tanto en la zona de la ojera como en el párpado superior, y siempre de fuera hacia el canto interno del ojo.
El favorito de los dermatólogos
Aunque hay varias opciones en el mercado, para la doctora Jiménez una de las mejores opciones que existen son los productos de textura ligera e hidratante con activos como la niacinamida, el colágeno hidrolizado y micropéptidos. No obstante, la dermatóloga también confirma que para obtener resultados en esta zona hay que tener paciencia ya que “podemos decir que es poco agradecida si la tratamos solo con cosmética: es donde antes vemos el paso del tiempo y, al ser una piel delicada, no podemos usar productos muy potentes”. Por eso, los tratamientos de dermatología estética combinados con el uso constante de cremas pueden ser otra opción para obtener resultados visibles.
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