27/06/2026

Paco León dirige ‘Aída y vuelta’: “No tenía sentido alargar la serie; un polvo de ex apetece, pero no conviene”

“Desde el principio fue una decisión mía el hacer esta metaficción porque vi que no tenía sentido alargar. Un polvo de ex apetece, pero no conviene. Nunca iba a ser lo mismo”, comparte León. “Hemos visto muchas adaptaciones de éxitos televisivos completamente decepcionantes. Muchos regresos que han sido un bluf. No quería hacer eso, pero se me ocurrió el experimento de pensar en qué hubiera pasado si la serie, tan incorrecta y que habitualmente tenía denuncias, hubiera llegado a ese 2018 con MeToo, corrección política y todo eso. Nos daba la opción de revivir el lenguaje en el que se mezcla la realidad y la ficción con el que yo empecé a dirigir”.

Aída, la serie, fue tildada de machista, racista e incorrecta en parte por culpa, sobre todo, de ese personaje que fue Mauricio Colmenero, al que daba vida en la ficción el actor Mariano Peña. “Hay un examen de conciencia en la película. La serie no tiene mucha moralina ni es aleccionadora, pero practica la autocrítica y se ríe de sí misma. Tienes la posibilidad de ofenderte y enfadarte, o de aprender. Si te ríes y aprendes creo que has dado con la buena actitud”, concede el director. ¿Cuáles son los motivos del triunfo entonces de la serie original? “Es muy complicado saber el porqué de la alquimia de los éxitos. Tú ahora mismo mezclas los mismos ingredientes y no te sale. Se tomaron muchos riesgos: había un niño gay, un facha mezclado con una prostituta y un yonki enamorado. Se salía de la tele de ese momento y conectaba con la realidad. Creo que España se ve muy representada en el esperpento, en Goya o en Valle Inclán”.

Las carreras de Paco León, Carmen Machi, Miren Ibarguren o Secun de la Rosa –quien se alzaba hace unos días con el Feroz a Mejor actor de reparto por su trabajo en Superestar– despegaban mientras Aída continuaba en emisión en Telecinco y les otorgaba a todos ese estatus de estrellas que la mayoría han mantenido hasta el día de hoy. “Hay una familia muy sólida donde cada uno ha ido haciendo sus cosas. Todo el mundo está afortunadamente trabajando, es gente muy talentosa y un elenco que si hubiera que contratar de cero sería imposible. Secun de la Rosa, Eduardo Casanova o Miren Ibarguren son grandes jugadores”, comparte el director. “Hay algo que nos une tanto que esto ha sido como montar en bicicleta. Todos tenemos miedo de volver a hacerlo, pero el vernos allí supuso un deja vu muy raro. Es igual que llegar a casa por Navidad y volver a tener dieciséis años. Da igual la edad que tengas”.

A pesar de que Paco León se ha puesto a los mandos de películas como Carmina o revienta, Rainbow o Kiki, el amor se hace, además de la serie Arde Madrid, Aída y vuelta sí ha presentado retos al también actor. “Fue difícil atinar con muchas cosas y manejar un material tan sensible como es lo personal. Revives heridas de este Frankenstein que fue la serie y del éxito, que nos superó a todos un poco. De repente, utilizar eso como material de ficción ha sido delicado. Es una ficción muy basada en la realidad”.

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