En Milán existe un salón que comparte plenamente este espíritu: Halle Milano, dirigido por Davide Omizzolo, donde se experimenta con colores, cortes, decoloraciones, degradados y grandes transformaciones para reflejar el mosaico de influencias que llegan a la ciudad a través de viajes, imágenes e inspiraciones personales. Aquí, casi a diario, se crean looks con raíces fantasma gracias a la experiencia y creatividad del equipo de estilistas y coloristas.
Algunas it-girls que las llevan hoy
Billie Eilish y su cabello en 2020 marcaron el camino para la popularidad de las raíces fantasma, que hoy, desde el punto de vista de las tendencias, aún se encuentran en una fase experimental. Los pioneros ya las han adoptado, y aunque la tendencia vaya ganando territorio, todavía pasará tiempo antes de que se consolide como algo mainstream. Sin embargo, existen ejemplos clave entre algunos iconos actuales. Destaca la corona decolorada de Rosalía, creada para el lanzamiento de su último álbum LUX, que generó un imaginario visual entre sus fans, muchos de los cuales lograron recrear el trabajo del equipo de la cantante. No son exactamente unas ghost roots, pero resulta altamente similar. Otra figura relevante es la make-up artist y directora creativa de su marca Isamaya Beauty, considerada pionera de la belleza alternativa y experimental, más cercana a una estética artística y de investigación que al enfoque tradicional de resaltar la belleza natural. Su interpretación de las raíces fantasma combina un contraste marcado: una base rubia cálida que se mezcla con largos de negro intenso, creando un efecto visual impactante y único.

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