Anoche, en Boston, Rosalía hizo un regreso celestial a los escenarios
“Los seres queridos deben ser lo primero”, dijo Rosalía al público, refiriéndose al aplazamiento de su primera serie de conciertos en Norteamérica.
Durante su gira europea, Rosalía lució un vestuario de inspiración celestial que evocaba el universo visual de Lux —su cuarto álbum, publicado el año pasado— y exploraba referencias a la iconografía religiosa, la fe y la espiritualidad. El repertorio incluía zapatillas de ballet de punta, faldas de tul con volantes, capas de encaje bordado y tocados que reinterpretan la estética tradicional de los hábitos monásticos.
Ante la ambiciosa serie de conciertos que tiene por delante en Norteamérica, Rosalía confió en Jonathan Anderson para dar forma al vestuario de esta nueva etapa de la gira, apostando por Dior como aliado creativo. “Me encantó trabajar con el equipo de Dior y con Jonathan Anderson en el vestuario de la gira Lux para su tramo estadounidense”, afirma la artista. “La experiencia ha sido increíble y estoy deseando que todo el mundo vea cómo nuestra colaboración cobra vida sobre el escenario”, concluye.
La cantante y el diseñador encontraron un terreno común en su profunda valoración de la artesanía y en una visión creativa de la moda entendida como expresión artística. “Escuchar a Rosalía hablar sobre su proceso de creación de Lux me recordó a la alta costura”, explica Anderson. “En la riqueza acústica del álbum se percibe el nivel de cuidado y atención al detalle que hay detrás de cada canción; es artesanía en estado puro. Rosalía parte de un vasto conocimiento de la tradición y el oficio para crear algo completamente contemporáneo. En ese sentido, una colaboración con Dior me pareció tan natural como estimulante”, añade.
Para el primer acto del espectáculo, Rosalía comenzó con la potente ‘Sexo, Violencia y Llantas’, acompañada por el piano. Llevaba una camiseta de tirantes de punto de cuello redondo de Dior en color marfil y una falda tutú de organza diáfana con medallones inspirados en hojas, bordados con lentejuelas blancas decorativas y abalorios.
Su primer cambio de vestuario se inclinó hacia la estética más oscura y gótica de Lux. Al interpretar a toda velocidad el frenético tema techno-pop ‘Berghain’, lució un fino vestido de jersey negro adornado con alamares bordados y se puso un sombrero de satén estilo tricornio de la colección prêt-à-porter de primavera de 2026 de Dior. Parecía en todo momento una gran sacerdotisa medieval.

Más historias
¿Y si ‘Backrooms’ tratara mucho más sobre la realidad que sobre Internet?
Aina Clotet: “Quiero ver en pantalla referentes femeninos que me inspiren a mí, a mi hija y a las siguientes generaciones”
Birkenstock Arizona con vaqueros anchos: el combo en tendencia fácil de replicar con estas 6 ideas de estilismo