En este sentido, padre e hija coinciden en el papel clave de una figura en concreto: la oscarizada figurinista Franca Squarciapino. Ella fue quien les abrió las puertas del cine francés y la artífice de que Cornejo se haya convertido en la principal referencia en vestuario cinematográfico. “Mi padre es muy humilde”, bromea Paula. “Pero cuando fuimos a conocer Angels, en Londres –otro de los talleres de vestuario de cine más afamados del mundo– nos dimos cuenta de que no teníamos nada que envidiar”, continúa.
No en vano, que los estudios de Hollywood recurran a este pequeño rincón al nordeste de Madrid, ya dice mucho de lo que el nombre Cornejo significa hoy. “Yo siempre he aspirado a ser el mejor”, reconoce Humberto orgulloso. “Y para ser el mejor solo hay un secreto: rodearte de los mejores. Eso, eso es exactamente lo que llevo haciendo desde hace 47 años”.

Más historias
Confirmado: este verano, las ‘it-girls’ llevarán (sí o sí) zapatos de colores
La boda en Málaga del artista Rafa García y Rubén (fundador de Garado Studios): un enlace más allá del tiempo y el lugar
Todos los lugares a los que Dua Lipa y Callum Turner han ido en su luna de miel en Italia