EC: Movistar ha estado muy fino estrenando la serie el 1 de diciembre, que es el Día mundial del Sida, pero todos tenemos muy claro cuáles son. El mes del orgullo sabemos que es en junio; el 8 de marzo, el día de la mujer, y todo es necesario. De repente el 1 de diciembre es un día un poco olvidado. Está muy atinado que la serie se estrene ahí.
AP: Ese día, el día que tenía que ser.
EC: Aparte de tu amistad y de tu talento como actriz, una cosa que yo admiro mucho de ti es la capacidad que tienes de ser libre, de estar en el momento en el que tú quieras estar y respetarte, ¿sabes? Tú te has marcado unas reglas y las respetas mucho.
AP: No lo veo tanto en mí, pero es verdad que hay alguna otra persona que me quiere, como me quieres tú, de verdad, que me lo ha dicho y a mí también me sorprendió. Es verdad que tengo esa capacidad para analizar el momento en el que me encuentro y para intentar respetarlo, ser fiel a como me siento. Otra cosa me genera un conflicto enorme y me da la infelicidad.
EC: Tú lo consigues. En este momento en el que estamos todos subidos encima de una ola que nos lleva a hacer esto, esto, esto y esto, somos un poco una cadena de comida rápida, pero tú si tienes la capacidad de pararlo. No hablo ahora, lo digo en general. Desde pequeñitos que nos conocemos has tenido muy claras las cosas.
AP: Siempre me he movido por un carácter impulsivo, kamikaze, de no pensar en lo que estaba haciendo. Aunque por ahí hubiera algo de intuición y de saber que hacía lo que sentía. Eso siempre ha conllevado que muchas veces tome decisiones muy arriesgadas, pero si no lo hacía o no tomaba decisiones extremas no iba a ser feliz. Ahora, que están pasando los años y vas madurando, creo que llega un momento en el que necesito un poco de calma.
EC: Envidio mucho eso y quiero aprenderlo.
AP: Tú también has sido siempre muy fiel a quién eres. Lo creo. Te has venido abajo en muchos momentos porque hay momentos difíciles, complicado sacar historias y proyectos adelante. Complejos. Muy complejos, muy particulares, únicos, que es al final lo que tú haces. Nunca te has rendido en ese sentido.
EC: ¿Te acuerdas de cuando estábamos de vacaciones en Fuerteventura? Yo me llegué a ir dos veces a ver La piel que habito, de Almodóvar. Y tú estabas en la playa diciendo que sí, que te encanta Almodóvar, que te apetecía mucho verla, pero estabas tomando el sol. Yo no podía parar, pero por otro lado envidiaba la capacidad que tú tenías de parar. Eso lo envidió, mogollón. Y ya para acabar, escúchame, ¿estoy siendo una buena periodista, cariño?


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