“En el caso de mi personaje he pensado mucho en su moralidad y en cierta manera eso es lo que me ayudó a querer hacerlo tantísimo. Yo reflexiono mucho como lectora y como espectadora, esas mismas cábalas espero que sean las que se haga la gente cuando salga del cine. Creo que está sucediendo, la gran mayoría de la audiencia tiene esas discusiones sobre los principios de los personajes. También intentan ponerse en la piel de Emma y Charlie”, reconoce Zendaya. “Hubo por mi parte muchísima reflexión. Debatimos también sobre cómo influyen los pensamientos sobre las acciones, lo que estamos dispuestos a aceptar por amor y lo que constituye el amor incondicional. No creo que necesariamente hayamos llegado a una conclusión, pero eso no es necesariamente malo porque cada espectador tendrá la suya”, continúa. “Es muy complicado asegurar qué es lo que tú harías porque aquí hablamos del amor que se tienen dos personas, eso cambia absolutamente tu punto de vista”.
Tanto el cartel como los avances dejaban adivinar EL conflicto, sin especificar cuál era (y la recomendación es evitar a toda costa saberlo), pero tampoco dejaban exactamente claro qué era esta película. ¿Es la comedia romántica que queremos de Zendaya y Robert Pattinson? “¿Han visto el tráiler?”, se pregunta entre risas la actriz. “¿Han leído el título?”, replica el actor. Para que nadie se lleve a engaño, no, esto no es una comedia romántica. Hay algo de romance y algo de comedia, pero esto es otra cosa (con bastante mala baba). “No entiendo como hay gente que todavía se confunde. Cuando salió el tráiler empecé a recibir mensajes que decían ‘¿pero qué demonios sucede?’”, cuenta Zendaya. “Creo que el mundo tiene unos deseos muy fuertes de que esto sea una comedia romántica”, apunta Pattinson antes de que la actriz añada entre carcajadas: “Lo siento mucho por decepcionar a la gente. Creo que siendo justos sí tenemos algo de comedia romántica en, no sé, los diez primeros minutos de El drama”.
Ambos estuvieron inmersos en una gira promocional que los llevó por París, Roma o Nueva York. Y ambos jugaron al más alto nivel el juego del method dressing. Vestidos blancos, esmóquines o ramos de flores formaban parte de una de las alfombras más divertidas (y menos sexualizadas) de los últimos tiempos. “Yo realmente no tengo tanta idea, Zendaya es la que domina este juego. Creo que ni siquiera lo hemos hablado entre nosotros, pero realmente es increíble el poder experimentar cuando estás en una gira promocional. Yo soy solo un tío, pero la ves a ella con esos vestidos y es alucinante. Y te hace querer ver la película, es una locura”, reconoce Robert Pattinson. “Creo que cualquier forma de apoyar las películas en las que trabajo es importante”, introduce Zendaya. “Quiero que la gente vaya al cine. Fue una parte muy importante de mi infancia y me gustaría contribuir a que el público visite las salas. Si eso implica ponerme determinadas cosas y funciona, ¿por qué no?”, se pregunta. «Hay formas muy divertidas de hacerlo y permite reflexionar sobre la temática de la película desde un lugar distinto. Creo que la moda es una forma de arte y está en muchos lugares. Desde el diseño de vestuario, que está presente aquí y que te permite entender más profundamente a los personajes, su forma de ser o de interactuar. En Dune, por ejemplo, ayuda a construir los mundos que después vemos. Hay referencias y mucho de donde tirar», concluye antes de despedirse.
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