03/07/2026

Zoe Saldaña: “A mis 48 años me siento mejor que a los 20, con más paz y autoaceptación. Decir ‘soy suficiente y soy genial’ es parte de la práctica diaria»

Sin miedo al músculo

En esa experiencia vital ha habido aprendizajes, también a la hora de cuidarse. “Hay momentos buenos y malos, pero todos pueden enseñarte algo si estás lo suficientemente abierta para aprender”, dice. Y precisamente por eso reconoce que sí hay algo que echa de menos al cumplir años: “Es la fortaleza natural que tenía mi cuerpo. Ahora tengo que trabajar mucho más para mantenerla. Siempre he sido una persona muy atlética. Durante muchos años practiqué danza, pilates, trabajo de suelo y yoga. Pero hoy soy mucho más consciente de la importancia de desarrollar masa muscular, porque sé que protege mis articulaciones y mis huesos. Es una conciencia que antes no tenía. Cuando eres joven tienes una sensación de invencibilidad maravillosa. Veo a mis hijos hacer cosas increíbles y pienso: ‘Si yo hiciera eso hoy, acabaría en el hospital’”, cuenta divertida.

Pero como predica con el ejemplo e intenta aprender de todas las experiencias vitales, el hecho de necesitar trabajar la masa muscular se ha convertido en otro punto a favor para ella. “Ya no le tengo miedo a desarrollar músculo. Antes pensaba: ‘No sé… me parece demasiado’. Ahora, en cambio, me encanta. Creo que es algo muy bonito”, cuenta. Por eso su entrenamiento ha cambiado, ahora prioriza la fuerza con peso para completar. “Levanto pesas. Durante muchos años pensé que con el baile, el pilates y el yoga era suficiente, pero con el tiempo entendí que necesitaba complementar todo eso con entrenamiento de fuerza. Cuando levantas pesas también estás haciendo cardio, así que no siento la necesidad de salir a correr cuarenta y cinco minutos solo por correr. Ahora bien, si correr es lo que te hace sentir bien y te ayuda mentalmente, adelante. En mi caso, obtengo ese trabajo cardiovascular con el entrenamiento de fuerza”, explica.

Zoe Saldaña “A mis 48 años me siento mejor que a los 20 con ms paz y autoaceptación

Daniel Sannwald/Cortesía de Lancôme

Ver fuente