23/07/2026

La unión hace la fuerza en el SWEAT Tour de Charli xcx y Troye Sivan – jenesaispop.com

La «magia» de un concierto conjunto se disipa analizando sus incentivos económicos y estratégicos: el SWEAT Tour de Charli xcx y Troye Sivan no solo es un «evento pop» memorable, también es una colaboración entre dos sellos discográficos intentando maximizar el impacto mediático y cultural de dos artistas reduciendo costes de producción. Los fans de Troye y Charli se solapan, así que tiene sentido que estos artistas actúen para un mismo público, la misma noche.

El SWEAT Tour ha sido un evento exclusivo de Norteamérica, pero Primavera Sound ha conseguido transferirlo al Parc del Fòrum para una única fecha en Europa. El show, de dos horas de duración, intercala actuaciones de ambos artistas y evita a toda costa que Troye parezca el telonero de Charli. Aunque el desequilibrio es evidente: el poder de convocatoria de uno y otra no es el mismo -aunque sí equiparable- y lo sabemos porque tanto Troye como Charli actuaron en este mismo festival por separado el año pasado.

Sin embargo, juntos suman y construyen una gran experiencia pop que funciona gracias al star power, al repertorio y a la simbiosis entre ambos artistas y sus fans, y también al contraste entre ambos shows, pues Troye y Charli traen propuestas muy diferentes que ni cohesionan ni lo pretende. El único punto común se llama ‘1999’ y no es una canción representativa ni de un show ni de otro.

Troye presenta ‘Something to Give Each Other‘ (2023) y Charli ‘brat‘ (2024). El primer desajuste es evidente: solo uno de estos discos ha captado el espíritu de su tiempo y no trae firma australiana. El show de Troye se basa en una unión de coreografía y erótica gay, a veces llevada tan lejos que, durante una actuación, Troye posa con un pissgag en la boca, sujetado por sus bailarines. Charli lo juega todo al hairflip, la pose, el pasaraleo y los juegos efectistas de luz y cámara porque ‘brat’ no pide orden ni disciplina, sino rave y caos. Este contraste aporta dinamismo, si bien no coherencia, a un concierto que presenta una consecución de hits asombrosa. Son tantos que algunos, como ‘Guess’, parecen llegar demasiado pronto, cuando los esperabas al final.

En medio, la apertura con ‘Got Me Started‘ de Sivan hace justicia a esta gran canción, y luego el australiano recupera ‘In My Room’ vestido con la camiseta de ‘Full time papi’ de su amigo y colaborador, Guitarricadelafuente. Aunque es un gozo ver a Troye ejecutar coreografías complejas -que evocan los shows clásicos de Madonna o Michael Jackson-, sus constantes referencias sexuales (el micrófono-pene, el morreo a un bailarín) o queer (el travestismo de ‘One of Your Girls’) impresionan menos.

Charli, por su parte, despluma ‘brat’ sin piedad y, a pesar de alguna canción menos vitoreada (‘Spring Breakers’) o antigua (‘Unlock It’), defiende con garra un disco que el público se sabe de memoria. De la tralla de ‘Von Dutch‘, que, en directo, recrea su videoclip, al sentimiento de ‘Everything is romantic’, es en todo momento evidente la manera en que Charli ha convertido cada canción -insisto, cada canción- de ‘brat’ en un hit icónico, haya sido single o no.

‘Apple’ regala el momentazo de la noche con la aparición estelar de Chappell Roan, que baila el «apple dance» desde el foso con el entusiasmo de una fan. Su melena pelirroja es inconfundible, aunque algunos no se percatan de que es ella al principio, porque parece una bailarina más. Tan predecible es el clímax de ‘I Love It’ que el show se cierra en realidad con ‘Rush’ de Sivan, aunque, después de dos horas, a las 3 de la noche de un jueves, el «subidón» ya no es el mismo.



Ver fuente