La historia de Charlotte Gainsbourg y el Festival de Cannes viene de lejos. La actriz lleva décadas siendo una de las grandes habituales de la Croisette y de las escalinatas del Palais des Festivals, por las que desfila prácticamente cada año y donde, edición tras edición, vuelve a acaparar todas las miradas. En 2026, su aparición no fue una excepción y volvió a convertirse en uno de los nombres más comentados del festival.
Charlotte Gainsbourg, fiel al Saint Laurent de Anthony Vaccarello
Aunque sus primeras apariciones en Cannes se remontan a principios de los años 90, fue en 2009 cuando su presencia en el festival dio especialmente de qué hablar. Aquel mayo presentó Anticristo, la controvertida película del director danés Lars von Trier que, pese a dividir por completo a la crítica, le valió el premio a Mejor Actriz. Un año después regresó a la Croisette con Gainsbourg (vida de un héroe) y, desde entonces, Cannes se ha convertido casi en una extensión natural de su trayectoria: volvió en 2011 con Melancolía, de nuevo junto a Lars von Trier; en 2014 con Incomprendida, de Asia Argento; en 2017 con Los fantasmas de Ismael, de Arnaud Desplechin; y en 2021 presentó Jane por Charlotte, esta vez debutando también como directora.


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