Reinventarse con éxito
Tras 23 años trabajando en banca privada, Olga Massó decidió salir de su zona de confort y dar un giro radical a su vida para adentrarse en el mundo de la decoración como CEO de la firma Lo de Manuela. Para ella, más que un punto de inflexión en su carrera, lo fue en su vida, un cambio de 180º en el día a día, en el ajuste del tiempo y de las prioridades; un primer paso a reinventarse con éxito. Lanzada en 2016 por la top Martina Klein, la marca, que pone en valor la producción en pequeños talleres artesanos de España (excepto las vajillas, que las importan de Limoges), se enfrenta ahora a nuevos desafíos en manos de su nueva directiva, que llegó a la compañía hace un año y tres meses. “Es un proyecto que emprendimos mi marido y yo con la ilusión de construir algo juntos, y además es un reto personal: iniciar mi etapa como empresaria en un sector que siempre me ha apasionado”.
Para Massó, cada casa es un refugio, por lo que crear espacios que “transmitan calma, bienestar y sensación de hogar” es una de sus prioridades, pero también lo son el crecimiento y la internacionalización de la empresa. Y parece que lo está consiguiendo: “Gracias a los cambios incorporados en este último ejercicio, hemos conseguido cerrar 2025 con un incremento de ventas del 25% y un aumento del resultado de explotación del 95%, lo que nos ha llevado a una facturación total anual de 256.130,58 €”. De su anterior trayectoria traslada “el trabajo en equipo, la perseverancia, el orden, el respeto y la escucha”, valores que parecen diluirse en un mundo altamente digitalizado: “Hoy en día se ha perdido el escuchar desde el corazón, desde la empatía, desde la verdad”.
¿Pensaste en algún momento que tenías que cambiar de vida o de rumbo?
No, nunca. Siempre he dedicado mi 100% en lo que he hecho y en cada trabajo que he tenido. Soy muy consecuente con la decisión que tomo en cada momento y todas las experiencias te dan aprendizajes.
¿Qué fue lo más difícil de dejar la banca de inversión?
Tres cosas. En primer lugar, mis clientes. En Banca Privada la confianza y la confidencialidad son esenciales, y tras muchos años se crean vínculos muy profundos: acompañas a las personas en decisiones clave y compartes con ellas mucho más que números, lo que genera relaciones profesionales y humanas muy valiosas. En segundo lugar, mi equipo y mis compañeros. Dejar atrás a las personas con las que has crecido profesionalmente, el ambiente y la cultura de una organización que ha sido tu casa durante tantos años, no es sencillo. Y, por último, dejar una carrera profesional consolidada: un recorrido construido con esfuerzo, especialización, reconocimiento en el sector y una estabilidad que no se abandona a la ligera. Dar ese paso supuso salir de una zona de confort muy definida para apostar por un proyecto con sentido personal y propósito propio.
¿Cómo surgió tu relación con Lo de Manuela?
Mi marido es empresario y le llegan operaciones. Me “vendió” la operación de manera ilusionante y como un proyecto común…¡Caí! (ríe)
¿Qué es lo que más te ha sorprendido de este sector?
La importancia de contar con una estructura y un orden muy sólidos para que las cosas realmente funcionen. Detrás de un proyecto creativo hay una gestión muy exigente: controlar todas las áreas del negocio —compras, diseño, producción, marketing, comunicación, redes, fotografía— es como encajar un puzzle complejo. Requiere visión global, coordinación constante y mucho trabajo y comunicación diario.
¿Cómo se lidera una empresa creativa?
Con paciencia, ilusión y, sobre todo, con una visión clara de futuro. Es fundamental saber hacia dónde quieres llevar la compañía, proyectarla a medio y largo plazo y, al mismo tiempo, aprender del camino. Cada reto y cada error forman parte del proceso, y de todos se puede extraer un aprendizaje positivo que fortalezca el proyecto.
¿Cómo eres como líder?
Soy muy perfeccionista y con una visión profundamente orientada al cliente. Esto me lleva a ser exigente con el trabajo que se realiza y con el equipo, siempre buscando la excelencia en cada detalle. Al mismo tiempo, soy empática y cercana, y valoro mucho el cuidado de las personas. Me esfuerzo por crear un entorno de trabajo en el que convivan el rigor profesional, la confianza y la calidez humana.
¿Cuál es tu principal objetivo en Lo de Manuela?
La marca nació bajo la premisa de que hay una forma mediterránea de vivir, de recibir, de hacer… Es una vuelta a lo artesanal, a las fibras naturales, a la sencillez. Me gustaría compartir esta filosofía con las personas que aprecian estos valores. Es una empresa eminentemente artesanal. Apostar por técnicas artesanales y recuperar el saber hacer tradicional nos permite contribuir a que profesiones que se estaban perdiendo, vuelvan a ponerse en valor y se mantengan.
¿Y cuál es el mayor reto al que te enfrentas como CEO?
Equilibrar el crecimiento con la esencia de la marca. Crecer implica estructura, procesos y decisiones estratégicas constantes, pero mi prioridad es que Lo de Manuela no pierda su personalidad, su sensibilidad ni su forma de hacer las cosas. Además, como CEO, el desafío diario es tomar decisiones con visión a largo plazo, cuidar al equipo y mantener viva la ilusión y la creatividad en cada proyecto.
¿Hasta qué punto la tecnología está afectando el mundo de la decoración?
La tecnología está transformando profundamente el sector, pero no sustituye la esencia de la decoración, que sigue siendo emocional y muy humana. Hoy nos ayuda a visualizar mejor los espacios, a personalizar propuestas, a optimizar procesos y a llegar a clientes que antes estaban fuera de nuestro alcance. Nos permite ser más eficientes y creativos, sin perder el alma artesanal y el cuidado por el detalle que nos define.
¿Cuál es tu idea de «tener éxito»?
Tener un equilibrio entre lo que uno –en singular– espera y quiere de la vida, con lo que consigue familiar y profesionalmente. Es muy importante el yo, el nosotros hablando en términos de familia y el nosotros en términos profesionales. El reconocimiento del trabajo bien hecho, el formar parte de millones de hogares que respiren la calma y el espíritu de Lo de Manuela
¿Hay algo de ser CEO que te hubiera gustado saber antes?
Sí, la soledad que se siente y la impotencia en algunos momentos. Aunque he de decir que vengo de familia empresaria, así que era algo ya conocido en mi interior…

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