El peluquero británico Karl Warner, del salón Beauty Spot de Dubai, sabe de buena tinta con qué frecuencia hay que ir a la peluquería. Con más de diez años de experiencia trabajando con todo tipo de cabellos en la región en la que se ha establecido para vivir y ejercer, hay una constante que se mantiene invariable: como él mismo explica, “ya se trate de cabellos oscuros y densos o de melenas más finas y claras, la idea de que algunos tipos de cabello requieren menos mantenimiento que otros simplemente no se sostiene”.
El impacto del clima en el mantenimiento del cabello
Karl va más allá, desglosando los distintos tipos de cabello, los tratamientos y el momento ideal para los diversos servicios, haciendo hincapié en que el nivel de atención, constancia y mantenimiento en el salón sigue siendo el mismo si el objetivo es un cabello sano y bien presentado.
Los cortes de pelo deben mantenerse cada 6 u 8 semanas si se quiere conservar la forma y la estructura. Si te estás dejando crecer el pelo, de 10 a 12 semanas es el límite antes de que empiece a perder intención.
En lo que respecta al color, el retoque de las raíces debe realizarse cada 4 a 6 semanas para mantener un acabado homogéneo. Además, el agua dura —con un alto contenido en cal— y la exposición al sol pueden alterar el tono con mayor rapidez, dando lugar a un color desigual si no se mantiene de forma regular.
¿Cada cuánto tiempo conviene retocar las mechas y el balayage?
Las mechas deben retocarse cada 10 o 12 semanas para conservar el brillo y la luminosidad. En las zonas con agua dura, los rubios son mucho más propensos a volverse cobrizos, mientras que la exposición al sol acelera el apagamiento y la sequedad, comprometiendo tanto el tono como la salud del pelo.
El balayage permite un mantenimiento más flexible, de entre 15 y 17 semanas, pero esto no significa que haya que descuidarlo. Sin un mantenimiento regulare, los tonos castaños pueden adquirir matices rojizos y los rubios volverse más apagados. Asimismo, la exposición solar puede dar a la coloración un aspecto plano y oxidado en lugar de un bonito juego de reflejos difuminados.
Los tratamientos deben realizarse semanalmente para preservar la integridad del cabello. El agua dura, la exposición a los rayos UV y las frecuentes visitas a la playa hacen que la melena se deshidrate rápidamente. Sin un cuidado regular, el cabello se vuelve más frágil, lo que no solo afecta a su estado, sino que también acelera la pérdida de color.
Cómo mantener las extensiones
Las extensiones capilares deben mantenerse cada 6 a 8 semanas, según el método utilizado. En verano, el sol, el agua salada y la acumulación de minerales pueden afectar tanto a las extensiones como al cabello natural, lo que repercute en el tono, la textura y la forma en que se integran con el resto de la melena.

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