28/06/2026

Esta novia llevó un vestido desmontable y unas botas kilométricas (de estilo sesentero) para su boda en Valencia

Una boda en Valencia: el ‘sí, quiero’ de Pilar y Pablo

Pilar y Pablo llevaban más de 15 años siendo pareja, sin embargo, casarse nunca había formado parte de sus planes.“Llevábamos años escuchando la famosa pregunta de ‘¿Y la boda para cuándo?’ y la verdad, es que nuestros amigos y familia tenían casi más ganas que nosotros”, cuentan los novios. Aunque llevaban años juntos, la noticia tomó a sus amigos y familiares por sorpresa. “Nos encantó contárselo a todo el mundo. Después de tantos años diciendo que no habría boda, nadie se lo esperaba y las reacciones fueron increíbles”, recuerda la pareja.

Tras 8 años viviendo juntos, su hogar se había convertido en el lugar más especial y simbólico para perdirle la mano. “Pablo me suele preparar la comida los viernes, ya que es el día que no trabaja por las tardes. Me preparó fondue, compró champagne y escribió una página de nuestra ‘libreta de recuerdos’. Al llegar, pensé que simplemente quería hacer un detalle. Fue totalmente inesperado”, cuenta la novia.

Una vez comprometidos la pareja tuvo claro que no querían extender la espera del gran día. “Organizamos todo en cinco meses, en un proceso divertido y un poco loco. Lo que más ilusión nos hacía era pensar en todos los invitados y en cómo vivirían con nosotros ese día”, revela la pareja.

Pilar y Pablo se casaron el pasado 12 de septiembre en Masía Campo Aníbal, en Valencia. “Nos casamos al atardecer, a mediados del mes, y me apetecía que todo evocara esas primeras ganas de otoño: tonos rosas, granates y verdes, tanto en la papelería como en la decoración, con un sutil guiño a una gala nocturna”, explica la novia.

La pareja contó con el equipo de Atelier de la Flor para los arreglos florales y el ramo del gran día. “El vestido era minimalista y geométrico, me apetecía un ramo que acompañará el concepto, sin demasiado protagonismo, pero que acompañará el look y el resto de la decoración,” dice Pilar. Por otro lado, de la papelería se encargó BALA Studio, el estudio de diseño gráfico de la novia.

Un vestido de novia, dos looks muy diferentes

En cuanto al vestido, la novia optó por la practicidad. “Tenía solo cinco meses para encontrar algo y, sinceramente, no pensaba que en Valencia daría con un vestido que me cuadrase. Le enseñé mi locura de moodboard a José, de Tousette, y entre los dos dimos con este look que me encantó”, explica Pilar. Como amante de la moda, la novia decidió completar el conjunto con un toque novedoso. “Tenía claro que iba a llevar algo en la cabeza, pero quería huir del clásico velo, finalmente optamos por un pañuelo colocado de forma diferente”, confiesa.

Pilar, desde un inicio, tenía claro que quería dos looks distintos: uno para la ceremonia y otro para la fiesta. “Además, el vestido cumplía una de mis prioridades: ir de corto en la fiesta. Es mi look habitual el 80% del tiempo, y este diseño me lo permitía simplemente quitándome la falda larga”, cuenta la novia. Aunque el vestido era el mismo, la novia le dio un giro totalmente distinto para la fiesta complementando el look con unas botas blancas XL y un casquete en tonos dorados y plateados. “Quería un estilo 60’s. Busqué en tiendas vintage y en internet botas altas, estilo Courrèges, y me encontré con unas Prada, kilométricas y perfectas para bailar. El casquete ya lo tenía fichado; solo me faltaba la excusa para comprarlo”, finaliza.

A continuación, todos los detalles de la boda en Valencia de Pilar y Pablo:

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