Más potasio, piel menos cansada y más longeva
Tras el furor por mantener las reservas de colágeno de la dermis y los péptidos como el santo grial del cuidado de la piel (son uno de los activos más buscados en Google), toca hablar de la importancia que tienen los minerales esenciales en la salud dérmica. Y aunque del magnesio, el mineral por excelencia, se ha hablado largo y tendido por la influencia que tiene en más de 300 funciones de nuestro organismo –también a nivel dérmico porque influye en la hidratación celular y producción de colágeno–, hoy queremos hablar de uno menos conocido en este terreno. Pero muy necesario: el potasio.
Son muchos los expertos que afirman que es fundamental para la hidratación de la piel, pero el comité de científicos de Dior ha ido más allá al llevar a cabo un estudio que confirma que su carencia provoca que la piel se muestre estresada, apagada y cansada. Según uno de sus estudios clínicos –la maison ha focalizado sus últimas investigaciones en cómo la carencia de micronutrientes afecta a la longevidad de la piel– un rostro cansado presenta un 26% menos de potasio en comparación con un rostro saludable. “Clínicamente se traduce en un 40% más de rojeces visibles, un 20% menos de hidratación y un 97% menos de vitalidad”, añaden. Y el motivo no es otro que la capacidad que tiene el potasio “para intervenir en el equilibrio hídrico de las células cutáneas para mantener una buena hidratación. Es esencial para la flexibilidad, la elasticidad y la capacidad de recuperación de la piel frente al estrés y el cansancio”. Por eso su deficiencia, no solo puede afectar a nivel muscular o de retención de líquidos, sino también al aspecto de la piel. Por tanto, aportarlo a través de la dieta y reforzar su presencia por vía tópica con cosméticos ricos en este mineral son recursos fundamentales.
Otros minerales importantes: el zinc
Todo esto entronca con otra recomendación de una dermatóloga experta en longevidad: Patricia Ogilvie, dermatóloga, fundadora de la clínica Skinconcept en Munich y miembro del consejo científico de Dior sobre Age Reverse, en relación a otro mineral esencial. “El zinc lo aconsejo tanto por vía tópica como a través de la dieta y suplementación por su poder para mejorar la capacidad de cicatrización de la piel. Precisamente esa capacidad se debilita con la edad –solo hay que ver cómo cicatriza la piel de un bebé o un niño en comparación con la de un adulto– y estos procesos influyen en la prevención del envejecimiento ya que de ella depende, por ejemplo, la respuesta de la piel ante el sol”, afirmaba hace tiempo durante una presentación internacional de la marca.
El caso del selenio y el azufre
La farmacéutica y nutricionista Paula Martín Clares en su libro La salud de tu piel está en lo que comes (Zenith) habla mucho de la importancia de los minerales. Y además de refrendar la necesidad del zinc para tener una piel sana, señala otros dos minerales vinculados con la salud de la piel: azufre para fomentar el rejuvenecimiento de la piel, su hidratación, suavidad y flexibilidad –“Lo vamos a encontrar en alimentos como espárragos, huevos, cebolla y ajo”, dice– y selenio. “Tiene una acción antioxidante que contribuye al retraso del envejecimiento de las células cutáneas. Se encuentra en los huevos, productos lácteos y champiñones”, concluye.

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