26/06/2026

Muere Jacqueline de Ribes, icono eterno de la moda, a los 96 años

Jacqueline se casó a los diecinueve con Édouard, vizconde de Ribes, en San Juan de Luz. En ese momento, se convirtió en vizcondesa y pasó a formar, junto a su esposo, uno de los dúos más influyentes de la vida social parisina y neoyorquina. Desde su residencia parisina, el Hôtel de la Bienfaisance, una mansión del siglo XIX, ejercieron un mecenazgo decisivo sobre artistas, creadores e intelectuales de su tiempo.

Existen episodios decisivos en la vida de este mito relacionados con la moda. En 1955, Diana Vreeland, entonces editora de Harper’s Bazaar, convenció a Richard Avedon para retratar a la joven aristócrata. El resultado fue una fotografía en blanco y negro, de perfil, con el cabello recogido y trenzado, el cuello alargado y una nariz poderosa a la que ambos definieron como “perfecta”. Aquella imagen, incluida más tarde en el libro Observations (1959), acompañaba un texto de Truman Capote sobre los llamados “nuevos cisnes” de la sociedad internacional y le valió a Jacqueline el apodo de ‘Nefertiti moderna’. Además de musa, decidió pasarse al lado del diseño. De hecho, en 1983, durante la Semana de la Moda de París, presentó su primera colección, compuesta por 14 vestidos que condensaban su visión: glamour sin estridencias y una feminidad serena.

Suzy Menkes

Jacqueline de Ribes en 1955.Richard Avedon/The Metropolitan Museum of Art

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