27/06/2026

‘Puffer’: cómo se ha colado entre nuestra colección de abrigos de diario

El auge del ‘streetwear’ y el abrigo sensato para afrontar el invierno

Durante años, el puffer, comúnmente conocido como anorak, fue relegado al armario funcional para quienes priorizaban el calor sobre el estilo. Hoy, sin embargo, vive un renacimiento rotundo. En un momento en el que el streetwear domina el paisaje urbano y las pasarelas, este abrigo acolchado se ha convertido en un icono transversal: cómodo, práctico y realmente sofisticado. La cultura urbana ha convertido la estética utilitaria en una declaración de estilo. Siluetas amplias, tejidos técnicos y capas que dialogan entre sí y el puffer encaja a la perfección en ese vocabulario. Las marcas han aprovechado su potencial volumétrico para experimentar con colores, acabados brillantes y diseños maxi que caminan entre lo effortless y lo cool.

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En un contexto donde la funcionalidad es tendencia, las que más saben buscan prendas que acompañan la rutina sin sacrificar estilo y el puffer cumple con todos esos requisitos. Su ligereza y su capacidad térmica lo convierten en un aliado perfecto tanto para la ciudad y las jornadas laborales.

Su ascenso no se limita a las calles, sino que el puffer ha conquistado también el armario de oficina, impulsado por versiones más refinadas que elevan por completo su percepción. Firmas como Moncler o Brunello Cucinelli han reinterpretado el acolchado con siluetas pulidas, acabados premium y una paleta sobria que dialoga sin fricciones con trajes y prendas de sastrería. En paralelo, marcas como Arket, Nike, Ecoalf, Uniqlo o la familia de Inditex han democratizado esta estética depurada con diseños minimalistas, líneas limpias y materiales responsables que encajan perfectamente en códigos laborales contemporáneos. El resultado es un abrigo que ya no se ve como una concesión práctica, sino como un complemento moderno para el look de oficina.

A medida que los inviernos se vuelven más inciertos y las temperaturas más inesperadas, el puffer se ha consolidado como la opción lógica: mantiene el calor, es resistente sin ser incómodo y versátil. En definitiva, un básico infalible. Ya sea en su versión maxi para quienes enfrentan fríos más extremos o en cortes cropped para looks más ligeros, su funcionalidad no es negociable. Esta pieza se erige como el punto de equilibrio entre estilo y sentido común. El plumífero ha llegado para quedarse y, todo indica, seguirá inflando su protagonismo muchos inviernos más.

Una selección cuidada de los modelos de ‘puffer’ más apetecibles:

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