En cuanto a cómo lo ve McCartney: «La razón por la que lo hago es para decir: vale, iniciemos la conversación», explica. «Sí, esto es moda rápida: no es perfecta. A menudo es una mierda, pero podemos hacerla menos mierda, perdón por mi lenguaje. Podemos avanzar en positivo. Puede ser mejor. Eso es lo que me entusiasma».
Sam Rock / Cortesía de H&M
La colección viene acompañada de una campaña realizada por Sam Rock, en la que Angelina Kendall, Adwoa Aboah y Renée Rapp se revuelcan en un campo de hierba y posan sobre el fondo blanco de un estudio fotográfico. («Son todas amigas mías», dice McCartney sobre el casting. «Y son mujeres que tienen algo más que aportar que su imagen: también tienen mentes brillantes»).
Es un recordatorio de que la colección es, sencillamente, brillante; ya puedo imaginar las piezas que llevarán mis amigos y colegas de profesión. Durante la elaboración de este artículo, varias redactoras de Vogue me contaron las historias de las prendas de Stella McCartney x H&M que las consquistaron en la década de 2000 y que aún hoy siguen en sus armarios, en especial los vaqueros con bolsillos de cremallera. «Me los ponía con un jersey de cuello de pico alargado, pero no demasiado holgado, de la misma colaboración, con una camisola teñida debajo y zapatos de tacón medio», me cuenta Nicole Phelps, directora global de Vogue Runway. «Me sentía muy chic».


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