13/07/2026

Vivir 100 años, ¿es posible para nuestra generación llegar a esa edad?

En el libro ‘Joven a los 100’, el doctor Durántez añade algo respecto al tema de la alimentación, no solamente en lo que hay que restringir, sino en lo que hay que añadir. Estamos de suerte y es que no estamos en el ranking de uno de los países con más esperanza de vida por casualidad, esto lo decimos porque la dieta perfecta para alcanzar esa longevidad a la que aspiramos es la mediterránea: vegetales, frutas, pescado y grasas saludables.

Pero además de todo lo mencionado, hay un par de cosas que tener en cuenta: la gestión del estrés, ya que es un factor que acelera el envejecimiento y aumenta el riesgo de enfermedades y las relaciones y el bienestar emocional. Ambas cosas son vitales para formar parte de los pilares de una vida larga, plena y saludable.

Es curioso porque, tengo los médicos especializados en longevidad, los libros actuales que tratan el tema, las clínicas especialistas de generar estudios e informes personalizados y todas las fuentes que investigan y trabajan en el secreto del santo grial de la vida larga y saludable, coinciden en lo mismo. Prueba de ello es el documental de Netflix ‘Vivir 100 años: El secreto de las zonas azules’. En él se exploran las regiones del mundo conocidas como «zonas azules,» donde la gente vive significativamente más tiempo que el promedio global. Estas zonas, identificadas por el investigador y autor Dan Buettner, incluyen lugares como Okinawa (Japón), Cerdeña (Italia), Icaria (Grecia), Loma Linda (California, EE.UU.), y la Península de Nicoya (Costa Rica).

Una copita de vino tinto con amigos: uno de los secretos de la longevidad

El documental profundiza en los estilos de vida, las dietas y las culturas de estas comunidades longevas, buscando entender qué factores contribuyen a su excepcional esperanza de vida y calidad de vida. Adivina cuáles son los factores clave: dieta moderada de estilo mediterráneo con poca carne, actividad física moderada y constante (sobre todo, estar activo físicamente en las tareas diarias), tener un propósito claro en la vida que le dé sentido a lo que los japoneses llaman ikigai.

También destaca la importancia de las conexiones sociales y familiares, ya que el apoyo emocional reduce el estrés. Y precisamente también tocan este punto, su gestión y finalizan con la importancia del descanso. Como curiosidad, en Cerdeña, uno de sus secretos para la longevidad es tomarse una copita de vino tinto con amigos. Estamos seguros de que ese plan alarga la esperanza de vida a raudales.

La suplementación, un tema técnico pero importante

Como siempre decimos, una suplementación es complementaria y nunca debe sustituir un estilo de vida saludable, una alimentación correcta ni las bases fundamentales de la vida, pero es verdad que este campo se ha desarrollado mucho en los últimos años y, por tanto, también juega un papel en la longevidad. El Dr. Tallaj nos cuenta: “Es imprescindible suplementar el mineral que más bajo presenta el ser humano: el magnesio. También la vitamina con más deficiencia en el 80% de la población, la vitamina D-3, encargada de aumentar nuestra inmunidad y el riesgo de cáncer. Cuando asociada a la K-2 evita la desmineralización ósea previniendo junto al magnesio la osteoporosis. También es bueno el Omega 3, que previene problemas cardiovasculares y cognitivos. Y, realizar un perfil hormonal en ambos sexos al llegar los 40 años, es importante para poder reponer los niveles y evitar la autodestrucción que acarrea el desbalance o desequilibrio hormonal propio de la andropausia y la menopausia”, concluye el doctor.

Además, en los últimos años, el concepto de envejecimiento prematuro evitable o inflammaging ha ganado popularidad en las publicaciones científicas. Este término describe cómo las enfermedades crónicas están asociadas a un envejecimiento acelerado, pero prevenible, que puede ser controlado mediante un estilo de vida adecuado.

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