27/06/2026

Arreglarte cada mañana para teletrabajar es un acto de autoestima: así influye tu aspecto en tu bienestar emocional

Arreglarte para teletrabajar es un acto de autoestima

Entre las muchas ventajas que tiene la temporada decembrina, es que muchos pueden aprovechar el parón navideño para teletrabajar. Aunque a priori parece de lo más apetecible hacerlo aferrada a una taza de café bien caliente, las zapatillas de estar por casa y ese pijama tan calentito que deberías haber tirado ya el año pasado, lo cierto es que dejarse llevar por este humor no es buena idea. La psicóloga Leticia Martín Enjuto advierte que el teletrabajo tiene la particularidad de desdibujar los límites de interacción, y en estos casos la apariencia se convierte en una herramienta muy útil. “Arreglarse actúa como un ‘marcador de inicio’: el día laboral empieza cuando hacemos ese gesto consciente de prepararnos. Es como fichar, pero desde lo simbólico”. Por otro lado, reconoce que adoptar una apariencia más profesional, activamos roles internos distintos y nos ayuda a estar más concentradas y orientadas a objetivos, lo que nos va a facilitar llevar a cabo nuestras tareas sin tantas distracciones.

Una de las quejas frecuentes de lo que trabajan desde casa es esa mezcla constante que experimentan entre sus obligaciones personales y laborales, algo en lo que incide el simple acto de cuidar nuestra imagen. La experta señala que del mismo modo que al terminar el día nos ponemos el pijama, hacemos nuestra rutina de belleza y nos acostamos, los rituales matutinos también nos ayudan a dibujar esos límites que protegen el bienestar y evitan el desgaste que aparece cuando todo se fusiona.

“Vestirnos por la mañana, aunque nadie vaya a vernos, es una forma silenciosa de decirnos: ‘soy importante para mí’. No es un gesto superficial, es un recordatorio íntimo de valor personal”, explica Enjuto, consciente de que cuando trabajamos desde casa, es fácil posponer estos cuidados. “Es un ritual que nos ayuda a pasar del descanso a la activación, del ritmo casero al modo más enfocado. Nuestro cerebro responde bien a estas señales, aunque no haya un entorno laboral que nos obligue”, e insiste en que arreglarse refuerza la coherencia entre cómo nos tratamos y cómo nos sentimos. “Nutre la autoestima porque nos recuerda que somos personas dignas de cuidado, incluso en la intimidad, sin espectadores”.

Ya sea que solo lo hagas por temporadas, o de forma constante, el teletrabajo es una modalidad que, si bien ha llegado para facilitar la vida de muchos, también requiere límites y mucha organización, puesto que es fácil dejarnos arroyar por el ritmo frenético y terminar el día corriendo entre reuniones virtuales y lavadoras. En este sentido, la psicóloga Martín Enjuto nos invita a bajar expectativas y a conectarnos de una forma más amable con nuestra identidad, buscando prendas que nos hagan sentir bien y que sean confortables. “Estos gestos activan pequeños refuerzos positivos. Arreglarnos un poco, peinarnos o escoger una ropa que nos gusta, puede influir directamente en nuestro nivel de energía. Son estímulos que el cerebro interpreta como señales de movimiento y vitalidad, y eso se traduce en un mejor ánimo”. Además, se sabe que atender al propio aspecto fortalece la sensación de autoeficacia, refuerza nuestro diálogo interno y, por ende, nuestra autoestima.

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