27/06/2026

Francis Kurkdjian, perfumista de Dior: “Mi función como creador es hacer a la gente feliz, no serlo yo”

Un cuero que no se parece a ningún otro

Después de inspirarse en el trozo de madera que solía llevar Christian Dior en el bolsillo de la chaqueta por pura superstición para crear Bois Talisman de La Collection Privée, y reinterpretar la icónica y superexitosa Miss Dior en versión elixir con altas dosis de notas gourmand a base de mermelada de mora –algo que la ha convertido en el best seller de la casa–, Francis Kurkdjian tenía que materializar otro de los deseos que tuvo cuando se convirtió en el director de creación de perfumes de Dior en 2021.

Se trataba de crear una fragancia con olor a cuero, “algo que eché en falta al llegar ya que se había discontinuado Cuir Cannage”, cuenta a esta cabecera una tarde de octubre cuando le entrevistamos en París para descubrir en primicia el resultado final de ese proceso que ahora se llama Cuir Saddle. Y que promete ser uno de los grandes hits en materia olfativa de 2026. Porque no, no es –como podíamos esperar viniendo de él– un olor a cuero como los demás.

La (in)felicidad del creador

No ha sido fácil; nada lo es cuando cae en manos del perfumista que con tan solo 25 años saltó a la fama por crear uno de los aromas más vendidos de la historia (Le Male, de Jean Paul Gaultier). No lo decimos nosotros, lo cuenta él mismo en el documental Inside the dream: Dior (Amazon, 2023) en el que afirma tajante que un “creador nunca es feliz, es parte del juego” .

Y lo confirma durante la entrevista cuando le preguntamos por ello: “No lo estoy del todo porque mi trabajo nunca me parece lo suficientemente bueno. Pero mi función es hacer a la gente feliz, no serlo yo”, contesta asumiendo su rol en este juego y supurando altas dosis de perfeccionismo de esas que acaban encumbrando al éxito.

La inspiración no aparece, se busca

En el caso de Kurkdjian, los grandes éxitos que atesora en forma de fragancias de culto que ya forman parte de la historia del perfume –y del mercado porque son éxitos de ventas, aunque no es algo de lo que le guste especialmente hablar– no han sido fruto de la casualidad y de la llegada de una inspiración (casi) divina. Y si hablamos de Cuir Saddle tampoco iba a ser una excepción. Para este francés que comienza el día pronto, muy pronto –y no porque la calma del amanecer le inspire especialmente para pensar, sino porque prefiere aprovechar esas primeras horas para todas las gestiones que implica trabajar en una casa como Dior y al mismo tiempo tener su propia marca de perfumes–, la creatividad no es algo que aparezca por sorpresa. No es algo con lo que te topes en medio de la noche y necesites anotar en una libreta para no dejarlo escapar (una escena tópica de genio creativo muy de película si lo piensas bien).

Para Kurkdjian –teniendo en cuenta su larga lista de éxitos es más que interesante esta reflexión- la inspiración, en la vida real, se busca. De forma proactiva. Nada sucede de manera accidental en estas lides y eso que él es bastante supersticioso. “Yo no me encuentro con ella, la busco. No estoy trabajando y de repente me viene. Sucede al leer un libro, al ir a un galería de arte, a un museo, cuando te haces preguntas o cuando vas al archivo y estudias el legado de una marca como Dior… Pero no, no me viene, cuando la quiero buscar necesito estar receptivo y despierto para encontrarla. Es como cuando escribes un libro, cierras la puerta y empiezas a trabajar, no lo escribes leyendo otras obras”.

Cuir Saddle: una piel sofisticada y suave

Por eso Cuir Saddle nació primero de una necesidad, la de tener una fragancia con olor a cuero en esta colección de perfumes nicho que el propio Francis llama “mi terreno de juego”, ese en el que está el ADN de la casa.

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