26/06/2026

¿La inteligencia artificial nos hará mejores humanos?

¿La inteligencia artificial nos hará mejores humanos?

2025 ha sido el año en el que hemos constatado que, definitivamente, la inteligencia artificial forma parte de nuestra vida. Nos demostró que no solo es una herramienta disruptora –y con pocas certezas por la rapidez a la que evoluciona– que nos va a cambiar la forma de trabajar, sino también la de consumir y hasta de pensar. Ahora, el reto no es sin más aprender a utilizarla, es no competir, adaptarla a nuestras capacidades y habilidades; es nuestra amiga más lista que nos puede hacer mejores profesionales (que no personas). Ha dejado de ser una herramienta que acelera la productividad para convertirse en una palanca de cambio para empresas y particulares. En definitiva, es una tecnología que nos va a cambiar estratégicamente como humanos.

Los datos publicados por el informe anual ThreatLabz 2026 AI Security, realizado por Zscaler, empresa líder en seguridad en la nube, arroja datos reveladores: su uso en España ha aumentado en el último año un 123,5%, muy por encima de la media mundial, que crece a un 91%. Un dato que no podemos menospreciar, sobre todo teniendo en cuenta que avanza más rápido que su propio control. La pregunta va más allá de si estamos preparados para adaptarla masivamente, la cuestión radica en la brecha de seguridad y las vulnerabilidades a las que nos enfrentamos. Porque aunque el aumento es notable, el uso todavía para muchos es incierto. Del 66% de usuarios que confiesan usarla habitualmente, menos de la mitad confían en ella.

En medio de todo este desconcierto, expertos de la Universitat Oberta de Catalunya han analizado cómo esa brecha de confianza y los nuevos criterios de los buscadores “están revalorizando la autoría humana frente a la automatización”. Los primeros, la generación Z, nativos en redes sociales que empiezan a mostrar fatiga por la digitalización. Según el Estudio Marcas con Valores 2026 Sentido de Futuro, de la consultora 21gramos, los centennials están comenzando a expresar nostalgia por un internet más humano y menos acelerado. Hemos caído en la cuenta de que las redes roban tiempo, energía y, sobre todo, bienestar. Por este motivo, no extraña que el mismo informe revele que 8 de cada 10 españoles prefiera ser atendido por una persona imperfecta antes que por una inteligencia artificial; anteponemos el fallo humano a la perfección técnica.

Según Marta González-Moro, CEO y socia fundadora de 21gramos y directora de la investigación, “en un contexto de aceleración tecnológica, cansancio social y sobreexposición digital, las personas no buscan experiencias más eficientes, sino más humanas. Buscan sentirse escuchadas, comprendidas y tratadas con cercanía, incluso cuando eso implica aceptar la imperfección”. Para la experta, valoramos la tecnología como una aliada, no como un sustituto al vínculo humano y emocional. “Recuperar espacios de empatía, de trato personalizado y de conexión real de los consumidores con las marcas se ha convertido en una aspiración colectiva en un mundo cada vez más complejo”, relata.

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